Ficha Nº I «El Espíritu que nos anima»

OBJETIVO

Tomar conciencia que el mismo Espíritu Santo que impulsó a Jesús, nos hace participar de su vida y de su misión.

1.- MOTIVACIÓN:

Saludo inicial, oración al Espíritu Santo y presentación de cada uno (nombre, área pastoral.....)

PRIMER MOMENTO:

- Preparar suficientes juegos de letras de la palabra E S P I R I T U, para que cada participante tenga una letra. Contar los participantes y barajar los grupos de letras.

- Entonar un canto que exprese la presencia del Espíritu en la Iglesia.

- El animador explica y cuenta desde 10 a 1 para que se formen grupos de 8 participantes que conforman la palabra ESPIRITU.

SEGUNDO MOMENTO:

- Presentación de los que integran el grupo, elección de coordinar y secretario. Buscar un nombre para el grupo, que sea corto y significativo y que exprese el carácter del Espíritu.

TERCER MOMENTO:

- En plenario, cada grupo expone su nombre y el motivo de su elección.

CUARTO MOMENTO:

- Cada grupo recibe 8 preguntas que serán contestadas por cada uno, de acuerdo a la letra que tiene como distintivo:

E: ¿Por qué está marcada la “espiritualidad evangelizadora”? NMA No. 11

S: ¿Por qué la Buena Nueva reclama evangelizadores convencidos y entusiastas? NMA No. 16

P: ¿Cuál es la respuesta que debemos dar ante la tentación del egoísmo actual? NMA No. 10

Í: ¿A qué nos invita la esperanza? NMA No. 8

R: ¿Cuál es nuestra certeza, nuestra convicción espiritual? NMA No. 5

I: ¿Dónde encuentra el cristiano el ámbito de la santidad? NMA No. 1

T: ¿Qué no debemos hacer en la tarea evangelizadora? NMA No. 15

U: ¿En la misión cotidiana, ¿a quiénes impulsa el Espíritu Santo, hoy? NMA No. 18

QUINTO MOMENTO:

- El secretario de cada grupo, presenta las conclusiones a través de pápelo grafos y se buscan las constantes.

- Se lo interioriza en silencio

- Se introduce en procesión la Biblia acompañada de una vela encendida y se las coloca en un lugar destacado.

2. LA PALABRA DE DIOS NOS ILUMINA

a) Cada grupo lee los siguientes textos bíblicos: Jn 20, 21-23 y Hech 12,8 para descubrir en ellos, cómo hoy nos envía el Espíritu hacia un “aquí”, un “allí” y un “más allá”. (Cfr NMA 3 y 4)

b) Elaborar una síntesis, destacando los rasgos esenciales –frutos del Espíritu-, que deben manifestarse en todo evangelizador.

c) Reunidos por grupos de pertenencia (ej. Acción católica, Catequesis, Cáritas, etc), descubrir los signos del Espíritu Santo que están presentes, para potenciarlos y los que están ausentes, para ponerlos de manifiesto.

3. CELEBRACIÓN

- Acercamos un recipiente con agua y otro con sal. Cada uno se acerca y coloca un poco de sal en el agua, como signo de donación, gusto y servicio a la misión de Jesús, con la fuerza de su Espíritu.

- Nos ponemos de rodillas mientras se rocía con el agua bendecida y se entona un canto en honor al Espíritu Santo.

- Se finaliza con la siguiente invocación:

¡Tengo sed!

Si supieras cómo y cuánto desea Dios colmarte

con su ternura infinita y las riquezas de su espíritu.

para saciar tu sed de amar y ser amado,

no volverías a buscar aguas en cisternas agrietadas:

beberías agua viva de su amor que da la vida.

 

¡Tengo sed!

Si supieras cuán padre es Dios,

que por el soplo creador de su Espíritu y la Palabra salvadora de su Hijo,

libera al hombre y renueva la faz de la tierra,

peregrinarías a las fuentes del silencio para acoger de lleno su presencia.

 

¡Tengo sed!

Si tu supieras cómo y cuánto el Espíritu, que une el Hijo al Padre,

es un torrente de amor que fecunda todo lo creado,

y cómo el rumor del agua viva en lo íntimo de ti, va formando un oratorio invisible,

tu oración se haría pronto una fuente de alegría

donde vendrías a beber tu mismo.

 

Copyrigth ©www.lawebmisionera.arquidiocesis.info- 2000-2008 - Todos los Derechos Reservados. Marcos A. Mussin- Resistencia, Chaco 1 Octubre, 2008 0:19 AM